domingo, 19 de noviembre de 2017

EL VALLE DE SAN PEDRO (Sierra de Albarracín)



Hace dos semanas estuvimos por el término de Checa en el Alto Tajo guadalajareño. Ahora quería mostrar de hace tiempo en el blog una zona serrana turolense muy bonita, lindando con el límite de la Serranía de Cuenca. Lo hice hace tiempo respecto del río Cabriel y sus ojos y de una famosa cascada que hay allí pero me dejé muchas cosas en el tintero.
Se trata del Valle de San Pedro, donde pueblos como el Vallecillo, y antiquísimas aldeas como San Pedro,  El Collado de la Grulla, El Membrillo, Toril y Masegoso, El Cañigral; estas últimas fuera del valle, llevan allí desde hace siglos y nos muestran la despoblación y el abandono en todas las fases posibles.
No obstante, hay que recordar que estamos a mucha altitud, ya que estos exiguos nucleos de población andan a más de 1400 metros, cosa que ha hecho que las condiciones metereológicas sean muy inclementes. Tanto esta zona turolense como la parte conquense de Zafrilla, Salvacañete y Algarra es una comarca algo inhóspita y bastante despoblada que supura magia y naturaleza salvaje para lo que la recorremos.
Este valle de San Pedro es más célebre hoy en día, por estar allí los Ojos del Cabriel, es decir (Visto Aquí), el punto donde unas caudalosas surgencias le echan agua y le otorgan el carácter de río al Cabriel que viene a nacer 18 kilómetros antes, muy cerca de donde lo hace el Tajo.
 
 
 
Vamos a ver en esta entrada fotos de estos exiguos nucleos de población y del virginal y bello paisaje que les rodea.
 
 
EL CAÑIGRAL
Vamos a comenzar nada mas cruzar el límite provincial y autónomico, y dejar Cuenca por la carretera de Salvacañete y entrar en Teruel, viendo el pueblo abandonado de El Cañigral. Se empezó a despoblar durante las décadas franquistas, y a principios de los 80 quedaban 6 habitantes, y en los 90 ya ninguno. Pondré los comentarios en estos textos introductorios dejando las fotos sin texto, desnudas, descarnadas como el paisaje, salvo alguna excepción.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Su iglesia ermita se sigue utilizando en fechas señaladas por vecinos de otros pueblos y descendientes de los antiguos habitantes.
 
                                              Con bastante antigüedad como podemos ver.
 
 
ARROYOFRÍO
Este pueblo, perteneciente al municipio de Jabaloyas,  ya muestra la tónica habitual del resto de pueblos más característicos de toda la zona de la Serranía ibérica, es decir, no vi ni un alma ni un coche, pero se ven las casas reformadas, algunas muy nuevas y preparadas solo para vivir algunas temporadas en verano y alguna fiesta puntual.  El pueblo de Arroyofrío con un censo de 11 habitantes (según censo del año 2013) está ubicado a la salida del Barranco de Santanares, que nace en una de las laderas del Cerro Navazo con 1722 metros de altitud, y tiene un hermoso tramo hoz donde se encajona y donde se ubicó el pueblo en uno de sus lados.
 
 
 
 
 
 



                                                    Se intenta preservar la memoria....


Detrás del pueblo se ve al fondo a la derecha la loma del Cerro Navazo con una altitud de 1722 metros. No obstante, Arroyofrío se encuentra a una altitud de 1480 metros.


              Desde el pueblo se ve como la carretera salva el barranco de Santanares.


Es de imaginar que este Barranco de Santanares debe bajar hecho una bestia con los deshielos de los nevazos que caen por esta zona.




TORIL Y MASEGOSO

Este municipio son realmente dos pueblos, o dos barrios separados por un kilólometro. Nosotros vamos a ver solamente Masegoso, pero el pueblo son los dos juntos. Tampoco me encontré a nadie y al igual que Arroyofrío se ven casas reformadas para el verano. A censo del 2016 Toril tenia 16 habitantes y Masegoso 14 habitantes, y están casi a 1500 metros de altitud.


             La Iglesia de Masegoso parece que se fundo sobre una vieja Ermita del año 1684.







                                                  El único ser vivo que vi en Masegoso.


                           La Iglesia de Masegoso fue construida a principios del siglo XVIII.


Estos tres pueblos que hemos visto están fuera de lo que se puede considerar el Valle de San Pedro, ya que desde que se pasa Masegoso, la carretera comienza a descender entre hermosos pinares y profundos barrancos hacia el Valle de San Pedro, que es donde están los siguientes núcleos de población, que realmente son aldeas minúsculas y/o masías (el único que se puede considerar pueblo es el Vallecillo y fue el más nuevo de todos los núcleos aunque más adelante cuento su historia).
Todo empezó con la época de la repoblación después de la reconquista para echar a los musulmanes de estas comarcas. Los Azagra allá por el último cuarto del siglo XII fueron los repobladores de estas tierras, las cuales las adjudicaban por lotes a sus directos colaboradores. Estos lotes de tierra como unidades de producción acaban conociéndose como Masías. Para hacerse un ejemplo, a principios del siglo XIV ya existían 14 masías en funcionamiento. Estas masías se dedicaron al labores agropecuarias siendo el valle un sitio idóneo, arrendándose a renteros que son los que vivían allí y labraban las tierras.




EL COLLADO DE LA GRULLA

Hoy en día es un despoblado perteneciente a Albarracín con tres habitantes censados. Es muy bello y gasta la particularidad que está a escasos metros del límite provincial con Cuenca, ya que desagua al Barranco de los Cortijos y al valle de Torrefuerte, ya en Cuenca. Hacia 1700 una familia de campesinos construyó la primera casa, y de ahí se unieron más hasta que se creo la aldea, aunque parece ser que antes hubo algún tipo de construcción y que era propiedad de los monjes del Monasterio de Piedra.  Hacia 1950 llegó a haber cerca de 100 personas viviendo. En los años 80 del siglo XX se comenzó a despoblar.




















Desde detrás del Collado de la Grulla todo lo que se ve ya es provincia de Cuenca, y si afinamos la vista veremos abajo........


                         El Castillo de Torrefuerte de propiedad privada completamente vallada.


Hacer un inciso para contar que en esta zona tan fronteriza entre Castilla y Aragón hubo muchos encontronazos entre las dos coronas, dándose más agravios que beneficios pues el Marquesado de Moya (Cuenca) apostó el imponente castillo fortaleza de Veguillas (lo que hoy se conoce como Castillo de Torrefuerte). Su guarnición se convirtió en una amenaza constante para los campos y rebaños de estos vecinos aragoneses del Valle de San Pedro, arrasando cosechas y llevándose ganado.

Otra dato derivado de la situación limítrofe entre provincias (y Comunidad Autónoma) es los muchos problemas y pleitos por los pastos y los cursos de agua con la vecinos serranos conquenses a lo largo de la historia, sobre todo con Zafrilla (Cuenca). Una situación que en algunos casos todavía perdura desde su gestión en los últimos siglos medievales.


Lo vimos en esta Entrada hace tiempo y desde el monte que está al otro lado, viniendo desde Salvacañete.



EL MEMBRILLO

Otra aldea perteneciente a Albarracín que a datos del 2016 consta que tiene 5 habitantes censados pero a principios de la década de 1970 tuvo escuela. Pegada al joven río Cabriel y ubicada en la parte más suroeste del Valle, ya muy cerca del Estrecho de la Hondonada, y provincia de Cuenca. Solo tengo una vista, ya que por falta de tiempo no me acerqué, aunque a expensas de la foto, se ve que esos cinco habitantes, más los que suban a cosechar tienen el pueblo con mucho aspecto de nuevo y dedicado en la actualidad a la agricultura. Su nombre viene por uno de los productos estrella del Val de San Pedro desde tiempos inmemoriales, el membrillo.




                                                           Acerquémonos un poco.



SAN PEDRO

Es la aldea que le da nombre al Valle. Del año 2016 tiene censados 10 habitantes. Es lo que se ha considerado siempre como Mas (Masía) de San Pedro. Al igual que el Membrillo está ubicado a orillas del río Cabriel, y lo más destacado es la cercanía del Molino de San Pedro  dedicado a lo largo de la historia a funciones harineras, donde el Cabriel hace una de esas cascadas que hay que visitar alguna vez en la vida. Al final de esta entrada pondré fotos de dicha cascada.





                                       Mezcla de casas reformadas y casas en ruinas.


TORRE CAVERO


Otra de esas masías originales de cuando esto se repobló, en este caso se conoce que en 1247 el Señor de Albarracín, Alvar Pérez de Azagra otorga privilegio de concesión a un miembro de la familia Cavero. Es de lo más imponente ya que más que una masía parece un pequeña fortaleza. Además de ser los dueños de la Torre Cavero, también lo eran del Molino de San Pedro, que ellos arrendaban.











EL VALLECILLO

Ya hemos visto que los dueños de todas estas masías y heredades las arrendaban, y llega un momento que todos estos renteros y arrendatarios deciden agruparse en un núcleo rural llamado Val Longuiello (El Vallecillo) para defender mejor sus intereses y recibir unos mejores servicios. Realmente son vecinos asalariados sin propiedades y no tendrán jurisdicción propia hasta el siglo XIX que se incorpora como aldea independiente dentro de la Sesma de Frías de Albarracín. A datos del 2016 cuenta con 60 habitantes censados.


                   Ubicado en un extremo del valle a más altitud, en este caso 1418 metros)








La Iglesia data del siglo XVII pero es a partir del 1789 cuando la parroquia del Vallecillo se independizó, absorbiendo las vicarías de las aldeas por lo que las gentes de las diferentes masías venían a esta iglesia.

Desde la altura a la que está el Vallecillo se otea muy bien abajo todo el Valle de San Pedro.


Valle que conforma principalmente los 1604 metros de la Peña del Ocejón justo en el límite entre Cuenca y Teruel, y al que deberé incluir en una próxima ruta por allí.



Como ya he dicho voy a acabar la entrada yendo hasta la cascada del Molino de San Pedro, lo que en tiempos medievales era el Despeñadero,  que crea el río Cabriel que atraviesa cual cremallera el Valle de San Pedro irrigando y dando fertilidad a este recóndito paraje. Lugar de visita obligada en cualquier época del año. En estas fotos de finales de Octubre del 2017 la sequía es extrema pero el Cabriel en esa parte muy cerca de sus ojos siempre suele llevar agua.
















                                              Pinchen en el plano para verlo más grande.


Hasta la semana que viene.