domingo, 28 de mayo de 2017

EL TALAYÓN (ASCENSIÓN POR ALGARRA) Y EL VERDINAL.




La semana pasada visteis como desde el norte -términos de Salvacañete y Casas Nuevas- acometimos una larga ruta con un paisaje nevado realmente fascinante. No pudimos hacer la cima del Talayón pero cerca nos quedamos.

Ahora, dos meses y medio después, estudio y trazo la ruta para subir a esta montaña desde el sur -términos de Algarra y Casas de Garcimolina- . Es un área de la Serranía de Cuenca bastante grande, que no controlo mucho, pero me está gustando y ya estoy trazando nuevas rutas para conocerla más a fondo. La dificultad añadida que esta comarca no está muy explotada y visitada, cosa que hace que debido a su extensión, las distancias sean muy largas. Nosotros fuimos con el todoterreno, cosa que hizo que pudiéramos adelantar unos buenos kilómetros antes de ponernos debajo de la alargada influencia de la loma del Talayón. Además, en esta ruta íbamos Maru, yo, Nacho y mi madre, y pensando en esta última, quise acortarla pues sabía yo que las cuestas se le podían atragantar. Al final resulta que la subida la hizo bastante bien, costándoles más de la cuenta la larga bajada hacia el coche, donde finalizamos la ruta para irnos de tercios fresquitos al bar de la plaza de Alcalá de la Vega.





Aparte del propio Talayón y su enorme hoya agujero que tiene delante suyo, mirando al oeste, -provincia de Cuenca- lo que nos sorprendió, aunque yo ya me lo esperaba, es las enormes vistas que desde allí se ven. Su alineación norte – sur hace que se vea toda la Serrania de Cuenca de arriba abajo (desde la Mogorrita en Tragacete - hasta el Pico Ranera en Talayuelas) y si miramos hacia atrás (Gudar a lo lejos, Rincón de Ademuz, Javalambre y norte de Valencia). ¡¡Ahí es nada!!


 Pasamos por el bello pueblo de Algarra, aunque nosotros cogeremos un carril que sale del siguiente pueblo que está a apenas dos kilómetros más adelante, Casas de Garcimolina.


Tras un rato de orientación con el todoterreno, entro bastante para que la ruta no se nos haga muy larga.


Aunque rapidamente comienzan unas buenas cuestas que hace que mi madre se vaya quedando atrás.


Trás un buen rato de subida, nos llevamo una sorpresa al encontrarnos esta valla de coto de caza.

Hay que comentar que en vez de subir por la gran hoya que hay justo debajo del Talayón y que nos supondría bajar más para luego subir todo de golpe, vamos a subir por su loma sur, aprovechando que el coche está cerca de un collado a cierta altura, y así, en vistas de como se encontrara mi madre, que la subida no fuera tan dura. Cuando llegamos a la parte baja de la loma del Talayón donde están estos hierros, menos mal que se puede seguir subiendo paralelo a la valla, para luego dejarla y ya ponernos en la parte alta.


 Por detrás de mi madre va la valla, pero en ningún momento fue un problema. Ah!! no os he presentado a nuestro perro Crispito, Crispucho o Crispín, el perro frutivoro.


     Nos van saliendo cortos tramos de rocas que con ayudas de las manos se pasa muy bien.


                                                    Mi madre a su ritmo va subiendo.


       No obstante, son las rampas más duras de esta subida por la loma sur del Talayón.


 En dirección sur comenzamos a ver cosas muy ricas, como la Villa medieval fortificada de Moya, de los casos más flagrantes de abandono del patrimonio medieval de nuestro país.


                       A punto estamos de llegar a la parte alta de la loma del Talayón.


Ya dije en la entrada de la semana anterior que las vistas me las guardaba para esta entrada, ya que son tantas las cosas que se ven tanto durante la subida como en la estancia en esta montaña que iremos desgranandolas poco a poco.


Por ejemplo, a la izquierda el pueblo de Santo Domingo de Moya, en medio el cerro donde está Moya con el Arrabal justo en su ladera izquierda. El pueblo de Landete se ve asomar por la derecha, y al fondo del todo, el Pico Ranera (con sus 1424 metros)


Mi madre también llega a la cuerdal del Talayón, pero...¿que es lo que se ve detras de ella? Avancemos hacia adelante para verlo mejor....


Altiva y poderosa se alza la sierra de Javalambre, y que ya os enseñé la semana pasada con nieve. Todo lo que ven enmedio en el Rincón de Ademuz (Valencia)


Aunque donde mejor se aprecia el Rincón de Ademuz es con ese color ocre y anaranjado de badlands.

Los más entendidos verán el Picón del Buitre con su observatorio astronómico. Lo que ven delante hacia la derecha es la sierra donde está Santa Cruz de Moya y el Cerro Moreno VER AQUÍ.


                                                      Maru levanta los brazos ¿Por qué?


Porque ya estamos en la bella cuerda cimera, donde si agudizamos la vista al fondo veremos que estamos....


      En el punto de mira de mi chico, el primero que ha alcanzado el vértice del Talayón.



Curiosamente detrás de mi madre, se aprecia muy bien el límite provincial y autonómico, ya que lo verde es parte de Cuenca aún, y los de más alla ya comienza el Rincón de Ademuz.


                     Foto de grupo coronando los 1601 metros del Talayón. ¡¡Esta vez si!!


Vamos con vistas por del lado valenciano, tenemos el el estrecho por donde va el arroyo de la Boquilla (que viene de las faldas del Talayón) al dirigirse al pueblo que se ve al fondo.


Que es el pueblo de Vallanca, donde ese arroyo y y otros ya forman el río Vallanca, dirección al pueblo de Ademuz.


        También vemos por aquí la Villa caserío de Negrón, perteneciente a Vallanca.


Hay vistas más lejanas que yo juraría que ya es la Sierra de Gudar, aunque no estoy seguro.



                                            Pinchen la imagen para verla más grande.


Y del lado de Cuenca, lo primero que nos asoma es el valle del Santerón (visto la semana pasada) con el Cerro del Atalaya (1584 m.)


Lo que ven en el medio es la Umbría del Oso (1814 metros) en Zafrilla (Cuenca) y lo que asoma timidamente por la izquierda, con mucha probabilidad sea la Mogorrita (1864 metros). Las montañas de la derecha, ya tengo más dudas pero pueden ser de la Ceja de Valhondillo (1809 metros, Teruel)


Otra cosa que se ven perfectamente, y sin duda alguna, son el Pico Telégrafo o Monte Cuerda a la izquierda, y a la derecha sus leales Cabezas de Boniches. Otras montañas que se ven hacia otras direcciónes son Cabeza de Don Pedro en Cañete y la vista del Pico Ranera de Talayuelas. Na....canela fina: La Serranía de norte a sur.


                                                     Y nuestro campeón en el Talayón.


Tanta vista nos da hambre, y el único pino de la cima del Talayón nos viene de perlas para...


sacar el papeo: tortilla de brocoli, ajos y esparragos mi madre y muslitos de pollo rellenos de queso y bacón con pimientos nosotros. Insuperable el sitio, el momento y y la comida.


    Crispito y Nacho hacen una pareja muy especial. Buenas rutas les quedan a los dos juntos.




        Pinchen la imagen para hacerla grande. A un lado Valencia y Teruel; a otro Cuenca.


              Bajamos por la cuerda del Talayón con cuidado pues el borde está muy cerca.


 Me llama la atención que hay Sabina rastrera como en la Serranía alta, aunque aquí viene acompañada de otro matorral que no recuerdo haber visto en conjunción.


 Descendemos lentamente siguiendo los bordes para bajar por ese barranco que ven en el centro izquierda.


 La flora vascular que sale en estos roquedales calcáreos a 1600 metros de altitud, seguro que es fascinante.


                             Vista con zoom del Rento del Santerón desde aquí arriba.



 El camino a seguir está claro: bordear todo el circo del Talayón para comenzar a descender  donde está ese claro entre los pinos de la ladera de enfrente. 
Ignacio y yo llegamos a ese claro viniendo desde la izquierda, aunque nosotros seguimos de frente para volver al coche.


 Según nuestro mapa, viene un camino que baja por el fondo del barranco y que lo encontramos completamente obsoleto y desaparecido pero suficiente para bajar con comodidad por ese empinado barranco.


 Aunque es preferible nevada que con los pinos comidos de la procesionaria, su cara norte es espectacular. 


         La bajada es larga y de las de andar con cuidado. Podéis ver a mi madre al fondo.


                                                       Allí arriba estuvimos hace un rato.


 Otro de los sitios mágicos que las fotos no hacen justicia es cuando se está debajo de todo, en  el circo agujero que forma el Talayón y su cuerda.


       Es el día de la madre, y el ganso de Nacho lleva un ramo de gamones para regalárselo.



Ya solo queda seguir bajando hasta que lleguemos al carril, donde mi madre y Nacho se quedarán esperando, mientras Maru y yo haremos el kilómetro y medio que queda hasta el coche para recogerlos. Hasta aquí la crónica de Magia Serrana del Talayón y la Comarca del Santerón.
No me quiero despedir sin colgar unas fotos de la zona del Verdinal que vimos en la entrada de la semana pasada en otras épocas.


      Brincando por los riscos. Al fondo a la izquierda la carretera que viene de Salvacañete.


 Esta comarca de Serranía, pegada al Rincón de Ademuz, es tierra de soberbias Sabinas.


                                       ¿Os acordáis de la uve del Verdinal? Aquí sin nieve.


                                                   El Verdinal visto desde otra perspectiva.


                        Donde resaltan por un lado estas formas caprichosas de la caliza.


                      Y por otro, esa faja intermedia y transitable que conforma este paraje.



 Acerquémonos porque esos picos con los rebordes rebosantes de pinos colgando me tienen encandilado.



                    En en principio de la faja. La poza de agua está detrás mío, abajo del todo.


            No solo el Verdinal, sino que los barrancos de al lado se ven de gran belleza.


 Con unas laderas profusas de pinos que nos recuerdan a zona de la Serranía más norteñas.


 Y con esta foto hecha desde dentro del Rento Callejones y donde se atisba la cuerda del Talayón al fondo, me despido.


                   Plano con la ruta realizada, siendo el círculo el principio y final de la misma.



Hasta la semana que viene.